Si todo arte, por definición, ofrece un lenguaje universal, el Naif, hace a este lenguaje más diáfano y más directo, más puro y elemental, más cercano al sonido interno de las cosas, puesto que, como señala Kandinsky, "es un cosmos de los seres espritualmente activos"

(Cristobal Lopez Carvajal)

lunes, 31 de enero de 2011

La pintura naif por Luján Fraix

Hoy he querido traer del blog de Luján Fraix este bonito texto sobre los pintores naifs.

La idea de transmitir las emociones por medio del color y de las formas más notables es la esencia de los cultores que van desde los retratos a los paisajes, las naturalezas muertas y la figura humana. Algunos se quedan detenidos y maravillados por una modalidad que mira con ojos de infante y que no persigue la enseñanza académica ni los modelos de vanguardia. Esa mano autodidacta que hace las cosas a su manera sin copiar a nadie e inventa su propio código, es el pintor naif.Naif significa nativo, indígena, pero en el lenguaje coloquial quiere decir "ingenuo".

Los colores tienen una identidad única. Las plantas, las flores, los cielos ofrecen una foto lineal y destacada que muestra su verdadera riqueza. Iglesias y animales mágicos, lugares de sueños que provocan un impulso demoledor y expulsan el elemento racional para abandonarse a la exaltación lírica, son los modelos.

La visión poética de la vida es sólo un instrumento para plasmar en la tela el dibujo propio de cada uno y el sentimiento puro que queda demostrado con sus personales autores. Seguramente, debe haber algo de perfeccionismo en esas almas que con tanta precisión exaltan las figuras y dan a sus motivos las emociones propias.

¿Son personas demasiado sensibles o ven la naturaleza y el entorno con ojos de niño?.

El arte es espíritu, esencia, pureza y fidelidad a una inspiración innata que lleva los pasos de quienes conocen bien cuál es su verdadero camino.

El sueño es como un símbolo de vida; la tarde es el correlato natural de la melancolía; el paisaje vale como escenario, pero también como equivalente del alma y el tiempo es el marco donde transcurren todas las implicaciones del corazón.

El pintor naif es un ser bellísimo por dentro, sin máscaras, que desea tener a la naturaleza como objeto de su propiedad para darle rubores aún más perfectos y nítidos. Ama a ese gato negro sobre el tejado en posición de "gallina", a los ciervos y a las flores color púrpura, a las palomas frente a un barco en un mar azul. Él sabe demasiado porque aprende solo y a través de su mirada puede plasmar la ternura de las formas como testimonio y legado. Son ingenuos porque aportan todo el color más una identidad arrolladora que transforma las obras casi en fotografías corregidas mil veces.

SON LOS HOMBRES DEL CORAZÓN SAGRADO O LOS TRABAJADORES DE LA ESPERANZA.

Luján 2009
Del ensayo histórico "Maestros en busca de la Inmortalidad" de L. Fraix.

Danielle Bonniol-Ferrus
Jean Pierre Lorand
Francesco Maiolo
Alejandro Pizón
Manuel Castro
Imagenes de Rousseau en http://www.henrirousseau.org/

3 comentarios:

Té la mà Maria - Reus dijo...

dando un vistazo a tu interesante blog

recurdos desde Reus, un abrazo

TORO SALVAJE dijo...

Envidio esa ingenuidad.
Me gustaría impregnarme de ella.
Pero no sé como.

Besos.

Luján Fraix dijo...

GRACIAS POR TODO.
ES MARAVILLOSO VER MI ESCRITURA ILUMINADA POR TAN BELLAS PINTURAS.

BESITOS